Cada día tenemos oportunidades para tomar una decisión. Sí tendrías mucha tarea, irías a una fiesta o la harías. Nuestras decisiones influencian nuestras actitudes y modelaremos nuestros caracteres. A veces decidimos buenas opciones y otras veces no las hacemos.
La vida de Richard O’Berry es un ejemplo excelente. Al principio de su carrera, él era un entrenador de animales acuáticos. Cuando la película “Flipper” publicó en 1964, Señor O’Berry se convirtió en el mejor entrenador de los delfines. Todos los productores y los parques quisieron el talento de Richard O’Berry. Él estaba en la cumbre de su carrera pero todo cambió. Después de su trabajo con “Flipper”, su delfín que se llamó Cathy, murió en sus brazos. O’Berry creyó que Cathy se suicidó porque ella no quería respirar. Desde entonces, cambió su vida para una más ética. O’Berry ha tratado de trabajar con los pescadores, parques y organizaciones de los derechos de los animales para liberar los delfines que están en cautividad. Hay mucho investigaciones sobre la calidad de la vida de un delfín en un tanque. Es sugerido que la cautividad no es mejor para los delfines. Cuando los delfines están en cautividad, ellos desarrollarán depresión, estrés y niveles raros de agresión. Por eso negocios como SeaWorld dan antidepresivos y otras drogas en la comida de los delfines.
Richard O’Berry cree que es importante que los negocios no usen estas drogas. Por esta razón, en los últimos años estaba luchando contra los pescadores que capturan y cazan los delfines. Con su dato y amigos, Señor O’Berry publicó “The Cove”, una película sobre la caza de los delfines en Taiji, Japón. Ganó muchos premios y estaba en la segunda cumbre de su carrera. Hoy el activista de animales todavía trabajar para mejorar las vidas de delfines alrededor del mundo.
Análisis
No tengo más que elogios para Richard O’Berry. El escritor escribió sobre una situación muy rara y no sucede a menudo, una persona que había adoptado un estilo de vida y ideología y fue capaz de hacer una resolución. Me gusta y apoyo su trabajo. Pienso que nosotros tenemos una responsabilidad a los animales porque somos los más inteligentes y en su mayor parte somos los creadores de los problemas. Es fundamental que personas admitirán sus errores y el activista lo ha hecho. También Señor O’Berry está trabajando a pesar de amenazas, encarcelamiento y la pérdida de amigos y colegas.
Un otro aspecto de su vida es el desenlace satisfactorio. Con un desenlace satisfactorio, la persona puede trascender sus problemas y luchar para una vida más normal. Sin el satisfactorio, pienso que la persona tiene una vida muy enconada. ¿Como puede vivir sin una resolución?
La decisión de Richard O’Berry es un ejemplo para otras personas similares que quieren cambiar sus vidas. Aunque me pregunto si es posible para hacer una vuelta de 180 grados. Esta es la pregunta fundamental. Pienso que la respuesta depende de la persona. Él necesita querer cambiar él mismo porque sin la pasión, no habrá un propósito.
Preguntas
1)¿Sí estuvieras en la misma situación qué habrías hecho?
¿En tu opinión cuáles son las responsabilidades de las personas que trabajan para los parques de diversión de los animales y otras organizaciones y clientes que participan indirectamente?
Puedes leer el articulo con este enlace de internet: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/24/natura/1330111515.html












